El ejército busca comprar bombas de gas lacrimógeno

A unos días de que fuera aprobada por el Senado la reforma que amplía la presencia de las Fuerzas Armadas en las calles hasta 2028, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) alista la compra de más de 2.8 millones de proyectiles de gas lacrimógeno destinados a la Policía Militar en operaciones de seguridad pública para mantener “el orden interior y seguridad nacional”.

En la licitación bajo el nombre de “Adquisición de armamento menos letal y agentes químicos”, cuya copia posee EL UNIVERSAL, se detalla que se busca comprar un millón 445 mil 400 proyectiles 5% (capsaicina II) calibre .68 y la misma cantidad de estos proyectiles, pero con capacidad de 2.5%. El total es de 2 millones 890 mil 800.

La capsaicina es una sustancia que deriva del chile y que en proyectiles se usa en gas para dispersar manifestaciones y disturbios, pues entre sus efectos están la irritación de ojos y dificultar la respiración de las personas.

Pero no es el único armamento que busca comprar el Ejército. En la licitación se busca adquirir más de 70 mil proyectiles de gas (CD) de corto y largo alcance calibre 40 mm; 23 mil 864 proyectiles de humo blanco; 293 mil 750 municiones de marcaje líquido amarillo y 293 mil 750 mil municiones de marcaje líquido verde.

Como su nombre lo indica, cuando estos proyectiles son disparados expiden una pintura para manchar la ropa.

En algunos países se utiliza esto para identificar a personas que hayan participado en disturbios de manifestaciones.

En esta licitación, el Ejército también busca adquirir 88 mil 339 granadas de mano de humo blanco para exteriores; 40 mil 418 rociadores de gas de 100 gramos y 29 kits de llenado de aire compresor para lanzadores tipo rifle y tipo pistola semiautomática.

En total, la Sedena comprará 3 millones 702 mil 542 unidades de este tipo de armamento. El fallo de esta licitación se dará a conocer el próximo 21 de octubre a las 11:00 horas.

Destinan millones para la compra de este armamento

Esta licitación no es la única que ha llevado a cabo la Sedena durante la presente administración para adquirir este tipo de armamento menos letal.

En abril de 2020, la Secretaría de la Defensa Nacional entregó un contrato por más de un millón 316 mil 118 dólares (cerca de 31 millones 586 mil pesos) a la empresa International Bussiness Group por la compra de más de 18 mil municiones con capsaicina; 92 lanzadores semiautomáticos tipo gotcha, así como 14 mil 800 proyectiles de marcaje color verde, entre otros.

Meses más tarde, en diciembre de ese mismo año, en la licitación pública internacional para comprar lanzaproyectiles simples calibre 40 mm y agentes químicos se pagó a la empresa Safariland LLC un monto de un millón 607 mil 799 mil dólares (alrededor de 30 millones 548 mil pesos).

Los proyectiles de gas lacrimógeno deberán tener hidrócido de aluminio a 60%-80%; almidón/polvos combustibles a 10%–30%; talco, oleorresina de capsicum; carbón negro y deberán tener una durabilidad de tres a cinco años.

Se indica que el empaque de estos proyectiles deberá tener una superficie blanda “para facilitar su ruptura”, hecha con material biodegradable y con un peso de 23 hasta 30 gramos.

“Para la prueba de funcionamiento se utilizarán 800 proyectiles y/o municipios de sustancia química (capsaicina II) a 5% o similar para comparar el estado operativo, toda vez que es una prueba de tipo destructiva y se ajusta a la Norma Oficial Mexicana NOM-Z-12/2-1987 [Norma para la Inspección y Método de Muestreo], sin costo para esta secretaría”.

Confidencialidad

La licitación detalla que los licitantes participantes deberán manifestar bajo protesta que la información que obtenga durante el proceso de adjudicación y/o contratación en su caso —en forma escrita, gráfica, digital o en cualquier otro tipo de medio o formato— no será difundida en modo alguno.

“Dicho documento será de carácter permanente y aplicará a la empresa, participantes, sus asociados, proveedores o cualquier otra persona”, detalla.

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