Un concurso de arte fue ganado por una Inteligencia Artificial

La imagen de la portada de esta noticia lleva por nombre Théåtre D’opéra Spatial y, aunque el artista digital que se llevó el premio en la categoría de artes digitales/fotografías manipuladas digitalmente, en la ferie de bellas artes del estado de Colorado fue un humano, Jason Allen, la obra fue creada por una IA. Así es, una imagen generada por inteligencia artificial fue tan buena que engañó a un panel de expertos y ganó un concurso de arte. Bienvenidos al futuro que Asimov prometió.

La imagen fue generada a través de la IA de nombre Midjourney, uno de los múltiples programas que han causado sensación durante los últimos meses en Internet, gracias a sus capacidades, cada vez más sofisticadas para traducir el texto en imágenes. Hemos visto de todo en Internet, desde supuestas visiones de futuros apocalípticos, hasta personajes ficticios en situaciones absurdas. Pero ésta es la primera vez que se lleva el arte de Internet a los escenarios del «arte tradicional». ¿Sería esta la respuesta definitiva a la pregunta de si el arte de una IA puede ser considerado arte de verdad? De acuerdo con los jueces, quienes, se reporta, no sabían que la imagen había sido creada por una IA, sí.

Midjourney, la IA que genera arte

Théåtre D’opéra Spatial es una de tres imágenes creadas por Midjourney con la guía de Allen, y fue la que decidió escalar e imprimir en gran formato, para someterla como parte del concurso. Si el artista guió a la IA, como un fotógrafo a la cámara y fue solo una herramienta, o si la IA puede ser acreditada como la creadora de la obra sigue siendo la pregunta real en el aire.

Responder hacia cualquier lado tiene implicaciones serias en cuanto a la naturaleza del arte, del artista y la personalidad, si es que la tuvieran, de las inteligencias artificiales. Por un lado, si reconocemos que el autor es Midjourney, la IA, estaríamos reconociendo su carácter de creador, se le darían facultades como la creatividad, la libertad artística, sentido estético y otros elementos que, en teoría, son lo que distingue al humano. En cambio, si se reconoce que Jason es el artista y Midjourney es la herramienta, entraríamos en la discusión sobre el límite de la participación del artista en la obra. ¿El concepto y la determinación estética de algo por parte del artista es suficiente, aunque no tenga intervención alguna en la ejecución y la técnica?

¿Las IA terminarán con los artistas?

Curiosamente, algo similar se dio con la fotografía cuando ese invento era todavía una novedad. La gente, como sucede con cada nuevo avance tecnológico, auguraba la obsolescencia del pintor, ya que todo vendría a ser reemplazado por la fotografía a color. Como sabemos, en pleno siglo XXI, ése no fue el caso y los pintores «tradicionales» siguen existiendo, aunque no con la misma relevancia que, digamos, el siglo XVI.

Temerle a las nuevas tecnologías es natural. Había quienes creían que la palabra escrita iba a terminar con las mentes y las memorias de los jóvenes. Había quienes pensaban que los periódicos, las novelas, la radio y la televisión iban a destruir generaciones venideras. Y hay quienes creen todavía que Internet y los videojuegos atrofian la mente de las personas.

Ahora, el temor viene de parte de la automatización. Desde que Henry Ford inventó la línea automatizada de producción, los humanos hemos añorado lo mismo que temido el reemplazo de trabajos por parte de las máquinas. y, aunque esto fue cierto para muchos trabajos manuales, los artistas se imaginaron por siempre intocables, debido a que sus dones eran virtualmente irreemplazables. Irónico.

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