Julia Didriksson y los retos de ser una activista digital feminista en México

La creadora de contenido trabaja por difundir, analizar y cuestionar a la sociedad actual siempre bajo una óptica con perspectiva de género y feminista

El mundo digital evoluciona a pasos agigantados y con ello las problemáticas y violencias también lo hacen, por ejemplo, en agresiones a mujeres ahora existen nuevos métodos de ataque como lo es la edición de fotografías y videos sexuales con ayuda de la IA (Inteligencia Artificial). Ante este caótico panorama, se necesitan nuevas maneras de defensa y lucha, ejemplo de ello es la mexicana Julia Didriksson, una destacada activista digital feminista.

Julia lleva siendo activista en el feminismo desde hace más de una década –tiene 28 años–, pero el morado y verde van en su sangre casi desde que nació, pues se podría decir que ha estado en marchas desde el vientre de su madre, una mujer que contribuyó a la despenalización del aborto en Ciudad de México y en el estado de Oaxaca.

Las nuevas violencias de género en el mundo web

Existen diversas violencias digitales, una es la difusión no consensuada de imágenes íntimas o videos sexuales, conocido como «revenge porn», es decir, una forma de violencia de género en el mundo digital que puede tener consecuencias graves para las mujeres, incluyendo el estigma y el daño psicológico para las víctimas, quienes ahora pueden defenderse gracias a la Ley Olimpia.

Otro tipo de violencia refiere a la suplantación de identidad y robo de fotos de cuentas de mujeres, al tiempo que esto provoca que ellas a menudo son sean blanco del famoso «troleo», donde los acosadores buscan deliberadamente desmoralizar, insultar o atacar a través de comentarios ofensivos o provocadores.

Para combatir este y otros modelos de violencia, Julia Didriksson se dedica a crear contenido educativo que informe a las personas sobre las diversas formas de violencia de género en línea y sus consecuencias, al tiempo que busca proporcionar, a través de la creación de videos cortos, información sobre cómo protegerse, denunciar el acoso y acceder a recursos de apoyo. Pero no sólo es su contenido lo que motiva e informa a las mujeres, sino que la joven originaria de la CDMX también imparte cursos, talleres y conferencias.

¿Cómo comenzar a ser activista en redes sociales?

Con la intención de difundir mensajes, análisis, visibilización de problemáticas y pensamientos críticos entorno al feminismo, a inicios de 2020 Didriksson arrancó su programa de radio “Voces en resistencia” a través del Instituto Mexicano de la Radio (IMER), lo que a su vez la impulsó a incursionar en la creación de contenido digital, empezando por TikTok para después pasar a redes como Instagram, espacios en donde se concentran las juventudes, aunque Didriksson le habla hombres y mujeres de todas las edades.

“Empecé con mi programa de radio Voces en Resistencia, pero especialmente en la pandemia comencé cada vez más a descubrir activistas feministas digitales como Nairobi Mota, Atzimba o Aranza García (…) Yo las veía y decía ‘me encanta lo que están comunicando, cómo lo hacen y pues me quiero lanzar, tengo muchas cosas que decir y sólo lo hice”, recordó la licenciada en gestión cultural en entrevista para El Heraldo Digital y para el podcast Morritxs en la Lucha.

El mayor reto de ser activista digital 

Ser un activista en el mundo de las plataformas digitales es una tarea desafiante y gratificante al mismo tiempo, aunque eso sí, Julia nos cuenta que existe un latente riesgo de recibir comentarios machistas y odio anónimo, al tiempo que por abogar respecto a los derechos de las mujeres, Didriksson incluso ha sido blanco de amenazas, por lo que describe a esta como una de las caras más desafiantes del activismo a través de las redes, por lo que ahora, la también colaboradora del programa «Sí somos» del Canal Once, está inscrita al Mecanismo de Protección Integral de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.

“He tenido varias crisis luego de videos que se han vuelto virales, especialmente en TikTok, donde recibí amenazas, de hecho ya tengo abierta una carpeta por las amenazas, también estoy dentro del mecanismo de defensa a periodistas y defensores de la Ciudad de México porque sí, llega un punto en el que empiezas a tener miedo”, reveló la creadora de contenido, quien confesó que el hate que realmente le llega a lacerar es el que viene de las propias mujeres.

Sin embargo, en la lista de retos que enfrenta una activista digital feminista, no sólo se encuentran las amenazas, sino que otro de ellos tiene que ver con las responsabilidades de hacerte una persona visible, viral y constantemente cuestionarse cuál de todos los puntos necesarios a tratar es el que vas a ponderar en tu discurso de movilización crítica ante las millones de personas que pueden llegar a ti conectadas por la Internet.

Para Didriksson el panorama es claro, difundir, analizar y cuestionar a la sociedad actual, siempre bajo una óptica con perspectiva de género y feminista, con posturas encaminadas a una sociedad más igualitaria; sin embargo, en el camino ella ha puesto particular atención en algunos temas, por ejemplo, la sanación a través de la escritura y la deconstrucción del amor romántico.

La opresión del patriarcado abordada desde el activismo digital

La ahora cursante de posgrado en Estudios de Género en la UNAM asegura que si la herida es sistémica y patriarcal, la sanación será colectiva y feminista, pues considera que “hay heridas que tenemos todas las mujeres, hay cosas que podemos sanar, pero cuando lo hacemos de forma colectiva, estamos cambiando nuestro rol en la sociedad”.

Para sanar estas heridas, la escritura de un diario es uno de los métodos que Julia Didriksson asegura, son necesarios para limar las asperezas del alma, las cuales muchas veces son generadas por un sistema social y político que nos invisibiliza, violenta y olvida, al tiempo que la activista digital invita a hombres y mujeres a deconstruirse respecto a un tema que ella señala como primordial para la evolución del pensamiento en cuestiones de género: el amor romántico.

El feminismo es algo político

Para hacer reflexiones críticas entorno a estos necesarios temas, la activista que abiertamente se pronuncia de izquierda —pues de otra forma no pudiera ser feminista— suele impartir talleres de escritura para sanar y constantemente es invitada a impartir conferencias entorno a los análisis de género; para estar pendiente de este y otros de sus proyectos en pro de las mujeres y aprender más sobre los peligros del amor romántico te recomendamos seguirla en redes sociales, en Instagram y TikTok bajo el usuario de @juliadidri, mientras que en Spotify puedes escuchar su podcast “Voces en resistencia”.

Es así como Julia Didriksson se une a la lista de creadoras de contenido y activistas digitales en América Latina, quienes poco a poco están creando espacios más seguros en el abismal mundo del Internet, donde se aspira a cada vez más crear un diálogo sororo, con apoyo y libertad ante un voraz mundo de violencias.

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