¡Con frío o con calor! Así celebran la Navidad en otras partes del mundo

La cultura alrededor de una fiesta tan universal como la Navidad no es tan uniforme como las películas lo suelen presentar, pues cada nación tiene sus tradiciones y sus formas de celebrar esta efeméride decembrina

Para los mexicanos la Navidad suele estar acompañada de comida, dulces y mucho frío —en buena parte del país, incluso las zonas más desérticas—, así como diferentes maneras de conmemorar el aspecto religioso de esta fiesta, empezando por la celebración del 12 de diciembre a la Virgen de Guadalupe.

Pero incluso así, con toda la influencia cultural de Estados Unidos en el planeta, es difícil pensar en otras maneras de vivir esta tradición, originalmente cristiana pero siempre empapada de otras culturas y contextos.

Sin embargo, aunque se pueda llegar a creer que una Navidad sin un Santa Claus vestido de rojo, un pino repleto de esferas y luces, dulces y una cena con gran pavo relleno, cada país tiene su forma de festejar, e incluso dentro de cada nación existen muy distintas expresiones artísticas y culturales, como sucede en México.

¿Navidad con calor?

Tal vez la primera idea inconcebible para quienes vivimos en el hemisferio norte del mundo sea pasar una Navidad en la que la temperatura es bastante alta. Si bien con las consecuencias de la crisis climáticas cada vez es menos frecuente vivir inviernos muy helados, aún así baja suficiente el termómetro como para tener que acudir abrigado a la cena del 24 o 25 diciembre.

Pero esto no sucede en el extremo sur de la Tierra, donde allá es verano en estos momentos. ¿Te imaginas celebrarla en la playa o con una barbacoa de picnic? Esta es una de las maneras en que festejan las fechas en Australia, donde prefieren acompañar la llegada de Santa con langosta y otros platillos del mar, así como actividades al aire libre, días de campo y por supuesto visitas a la playa, con todo y monos de nieve-arena.

No obstante, destaca en este país que al ser producto de la conquista inglesa, también celebren en junio —su invierno— una segunda Navidad para poder sentir la fiesta con el frío que suele acompañar a la tradición en el resto del planeta.

Pollo frito y esencia gringa en Japón

A los japoneses les impactó de muchas maneras la cultura estadounidense en la propia, sobre todo los aspectos más comerciales y consumistas de la misma. Pero eso no impide que sorprenda a los demás conocer que allá es muy común comer pollo de KFC en la noche de Navidad.

Así como en acá en México podemos preparar el tradicional pavo, o una pierna de cerdo mechada, o bacalao a la vizcaína y romeritos, allá reservan con semanas de antelación sus cubetas con piezas de cruji y receta secreta, en paquetes estampados con la familiar figura del Coronel Sanders.

La tradición inició en 1970 cuando al llegar el Kentucky a Japón, su gerente Takeshi Okawara decidió lanzar un menú navideño que se volvió tan exitoso que fue implementado en todas las sucursales del país a través de la monumental campaña de marketing “Kentucky para Navidad”.

El pino se hizo a la mar

En Grecia, sobre todo en las islas del país, es más común ver barcos que árboles, al menos del tipo navideño. Allá en lugar de decorar con luces el conocido pino —natural o artificial— se montan barcos de madera que iluminan por todos lados.

Karavaki —bote pequeño en griego—, es el nombre que le dan a estas instalaciones que se decoran principalmente para celebrar el 6 de diciembre, fecha en que se conmemora a San Nicolás, santo patrono de los marineros y una figura muy importante para una cultura tan ligada al mar como la griega.

El santa español y su acompañante negro

En Europa, cuna de esta tradición, pareciera que no tendría alguna expresión particular, pero todo lo contrario. Por ejemplo, en Países Bajos y Bélgica no se espera a Santa Claus para que traiga los regalos, sino a Sinterklaas, un hombre vestido como obispo que llega de España acompañado por Zwarte Piet o Pedro el Negro, quien regala dulces.

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