Arte y conciencia ambiental conjugados en un proyecto

Estudiantes de bachillerato combinarán la pintura, literatura y el video en una nueva propuesta de intervención diseñada por académicos de la Facultad de Ciencias de la Educación en coordinación con otros planteles y artistas. Este proyecto, que contará con el apoyo financiero de la propia Universidad de Colima, buscará que las y los adolescentes apliquen un proceso reflexivo y crítico en temas ambientales y del entorno actual.

Así lo dio a conocer en una entrevista la profesora-investigadora de esta facultad, Mireya Sarahí Abarca Cedeño, quien en estrecha relación con profesoras, artistas universitarios y del estado participará en este esfuerzo que reúne dos áreas apasionantes para ellos: las artes y la ciencia.

En este proyecto, “El arte como herramienta de educación ambiental para la sustentabilidad”, que fue uno de los 10 aprobados por la convocatoria Fortalecimiento de la Investigación 2022, participarán también la coordinadora del área de docencia e investigación del Centro Universitario de Gestión Ambiental, Rosalba Thomas; la profesora del Bachillerato 30, Adriana de la Mora, y tendrá la colaboración especial de Fernando Daza, especialista en cine, y de la Dirección General de Difusión Cultural, así como del artista Juan Franco Rodríguez, quien participará con la creación de murales.

Además, se sumarán estudiantes de la Facultad de Letras y Comunicación y de la maestría en Intervención Educativa, ya que como parte del proyecto se requerirán cortometrajes o documentales como detonadores de temáticas ambientales para reconocer problemas locales, esto con la asesoría de Rosalba Thomas y Andrés Daza.

Las y los estudiantes de bachillerato, por su parte, construirán narrativas a través de la literatura. Mediante la escritura, reflexionarán sobre la situación medioambiental bajo la guía de Adriana de la Mora, y plasmarán su visión sobre este tema en murales, con la ayuda del maestro Juan Franco.

En un primer momento, explicó la profesora, solo trabajarán con un grupo del Bachillerato 30. Más adelante planean trasladar la experiencia a otros bachilleratos “como una herramienta para reflexionar sobre los espacios, la vida y los problemas ambientales”.

En el semestre en curso comenzarán con una evaluación previa mediante la técnica de redes semánticas; “tendremos un registro en bitácoras y grupos de discusión como parte de una sistematización de la información y para conocer al grupo. Lo anterior será el trabajo durante la primera parcial y en las siguientes parciales haremos la intervención”, dijo.

Con emoción, Mireya Abarca describió que será un proceso de lo individual a lo colectivo: “queremos construir cómo el joven se vive como individuo, como estudiante de una comunidad escolar, como parte de una familia, y cómo se vive dentro de su contexto social, porque el desarrollo sostenible va de lo local a lo global y viceversa”, enfatizó.

Para finalizar, dijo que las y los estudiantes publicarán sus textos y darán a conocer sus murales: “queremos que su voz vaya más allá de los muros y de la escuela; los estudiantes de licenciatura enriquecerán su formación y la alumna de posgrado, que trabaja el área de ciudadanía, sumará a su formación el desarrollo de este tipo de proyectos”.

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