Activistas se pegan a los marcos de «Las Majas» en el Prado

Dos activistas de la asociación Futuro Vegetal se han pegado a los marcos de las obras de arte «La Maja vestida» y «La maja desnuda» De Francisco De Goya. Las obras que se encuentran expuestas en una de las salas del Museo Del Prado han sido las últimas creaciones en sufrir las consecuencias de los ataques de ciertas organizaciones. Los asistentes que allí se encontraban han comenzado a increpar a las activistas al grito de «¡Fuera!». La policía ya ha desalojado la sala del museo.

El Museo del Prado ha sido la última institución artística en sufrir un nuevo ataque contra obras de arte. Han sido dos activistas de Futuro Vegetal quienes se han pegado a los marcos de las obras pictóricas de “La maja desnuda” y “La maja vestida”, pintadas por el autor Francisco de Goya.

En el hueco entre ambas pinturas, las activistas han escrito “+1,5º” en protesta contra el cambio climático. Desde el perfil oficial de la asociación Futuro Vegetal en la red social Twitter han afirmado que “ Nos pegamos a “Las Majas” de Goya en el Museo del Prado. La semana pasada la ONU reconocía la imposibilidad de mantenernos por debajo del límite de aumento del Acuerdo de París de 1.5º de temperatura media respecto a los niveles preindustriales” y han sentenciado que “Necesitamos cambiar ya. Necesitamos un #FuturoVegetal”. Desde la institución artística han alertado a la Policía quien ha desalojado la sala.

Los ataques a obras de arte, aunque ahora parecen estar en auge, no son insólitos pertenecientes a la actualidad. Otras esculturas, pinturas y demás expresiones artísticas han sufrido daños que, en ocasiones, podrían haber sido irreparables.

Atacar obras de arte se ha convertido en una práctica de reivindicación habitual. El último altercado ha tenido lugar en la National Gallery de Londres, donde dos ecologistas han lanzado dos latas de sopa de tomate al conocido cuadro de Los girasoles de Vicent Van Gogh. Afortunadamente, el cuadro tenía un cristal protector.

Las ecologistas formaban parte de la asociación ‘Just Stop Oil’, que llevaba semanas movilizándose y protestando contra la subida de los precios a causa de la crisis energética. Antes de este ataque a la obra de arte mencionada, la Primera Ministra de Reino Unido Liz Truss había anunciado su idea de apostar por la energía nuclear y permir la controvertida técnica del ‘fracking’ o fracturación hidráulica para conseguir gas de esquisto —un hidrocarburo no convencional— de las rocas a gran profundidad. Esta técnica tiene muchos detractores debido a que el proceso podría contaminar el agua y generar terremotos.

Un buen ejemplo es La Piedad, de Miguel Ángel, que el 21 de mayo del año 1972 vivió un ataque por parte de Laszlo Todt, un hombre de origen húngaro afincado en Australia. El hombre dañó gravemente la famosa obra haciendo que la Virgen perdiera su párpado izquierdo y parte de la nariz, además de romper varios dedos de su mano izquierda. Finalmente, la obra pudo ser correctamente restaurada y volvió a ser expuesta en junio de 1973, aunque tras un grueso cristal blindado.

Por su parte, en 1911, un cocinero retirado de la marina atacó La ronda de noche, de Rembrandt, con un cuchillo. La obra pudo ser restaurada, pero el 13 de septiembre de 1975 volvió a ser víctima de un ataque similar: un hombre asestó varias puñaladas que dejaron daños irreparables en el lienzo del maestro holandés, pues aún son notables. Sin embargo, no sería el último ataque a esta obra puesto que en 1990 un hombre con problemas psiquiátricos lanzó ácido contra el cuadro, que no sufrió daños graves.

El 10 de marzo de 1914, La Venus del espejo de Diego Velázquez fue objeto de un grave ataque en la National Gallery de Londres por parte de Mary Richardson, una de las sufragistas más activas de la época. Richardson dejó en la pintura hasta siete hendiduras con la ayuda de un cuchillo de carnicería. Por suerte, la obra del pintor sevillano pudo ser completamente reparada y la mujer fue condenada a seis meses de prisión.

Una de las obras que más ataques atrae es La Sirenita de Copenhague. En mayo de 2017 amaneció completamente pintada de rojo como protesta por la caza de ballenas en las Islas Feroe aunque, desde luego, no fue el primer acto vandálico contra la escultura de Edvard Eriksen. Esta emblemática figura de bronce ha sido cubierta de pintura en otras ocasiones, decapitada varias veces e, incluso, dinamitada y sustituida por un muñeco. La Sirenita, sin embargo, ha sobrevivido a todos los ataques al haberse restaurado por completo en todas las ocasiones.

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