El protocolo que la mujeres de la realeza debían seguir y Lady Di rompió

a casa de Winsor es sin dudas la más controversial si de realeza se habla. Comandada hace más de 70 años por la reina Isabel II, vivió todo tipo de escándalos, desde la muerte Diana Spencer, 25 años, hasta la polémica ruptura del príncipe Harry y Meghan Markle con la familia. Pero, además de eso, cuenta con estrictos protocolos que deben seguirse, particularmente en lo que a los embarazos respecta. Sin embargo, hubo una regla en particular que Lady Di decidió romper y que su nuera Kate Middleton acompañó tiempo después.

La monarquía británica es muy estricta a la hora de esperar a un nuevo miembro real y se rigen por una lista de protocolos que deben cumplir las embarazadas. Según consignó la revista Vanidades, una de las principales reglas durante el período de gestación es que no se puede revelar el sexo del bebé en camino. El resultado de la ecografía, donde se determina si será niño o niña, solo se puede compartir con la reina Isabel II, no con familiares ni amigos íntimos.

Por otra parte, las mujeres de la realeza tienen prohibido viajar cuando están embarazadas. Además de eso, tampoco tienen permitido tomar alcohol, fumar, hacer ejercicios bruscos, montar a caballo o andar en bicicleta. Al mismo tiempo, y aunque ya no es obligatorio hacer reposo como en otra época, deben evitar todo tipo de riesgos que puedan afectar al bebé en camino.

Remontándose en la historia, cuando la reina Victoria estuvo embarazada, dio a luz en un pequeño hospital que habilitaron dentro del palacio.

A diferencia suya, cuando le llegó el turno a Lady Di, fiel a su estilo, decidió romper la tradición y no dar a luz ni en Buckingham ni en Kensington y sus hijos William y Harry nacieron en el Hospital de St. Mary’s, en Paddington, Londres.

La difunta princesa de Gales instauró una regla que años después fue repetida por su nuera Kate Middleton, la actual duquesa de Cambridge, quien también dio a luz a sus hijos George, Charlotte y Louis en el mismo hospital donde nació su marido.

Una vez que tienen a sus hijos, las integrantes de la familia real no realizan actividades oficiales por un período de al menos cuatro meses. Sin embargo, ellas no son las únicas que deben seguir las estrictas reglas, ya que los recién nacidos no escapan de ellas.

Desde el primer momento, los pequeños deben seguir un código de vestimenta. Bajo ningún concepto pueden usar camisas estampadas con imágenes animadas de princesas o superhéroes. Mientras los niños deben vestir pantalón corto hasta los ocho años, las niñas tienen que usar vestido con cárdigan.

Por otra parte, los menores no pueden ser llamados en público por sus apodos o diminutivos, sino por sus nombres completos. No obstante, sí tienen permitido usarlos en un espacio privado. A su vez, también tienen prohibido tomarse fotografías tipo selfie, ya sea solos o con otras personas.

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