Por una educación humanista

Jovany Hurtado García

¿Qué es humanismo? Durante el Renacimiento se dio un movimiento intelectual y literario que puso en el centro la preocupación por el hombre, donde la inteligencia y la razón se nutrieron de las humanidades y las artes.

Y entonces: ¿Qué es la educación humanista? Aquella que sea capaz de recuperar los valores, las tradiciones; que sepa dialogar con lo universal e incorporarlo a lo nacional; que entienda que el conocimiento se construye en plural, que todas las propuestas suman. La educación humanista apela a la cultura, a los sentimientos y a los ideales de una nación. Ideales más no ideologías. Ideales que se apegan a la defensa de las libertades, al desarrollo. Educación que fomenta la lectura que es sinónimo de imaginación, y hay que recordar que una nación a la cual se le impide imaginar está destinada a caer en las peores tiranías; una educación que busque erradicar las barreras de la desigualdad, oportunidades para todo aquel que quiera prepararse; una educación que deje de estar sometida a los caprichos de los sindicatos; una educación que tenga profesores por convicción, que deseen trasmitir su conocimiento; una educación que vaya al ritmo de los cambios acelerados que vivimos como humanidad, que impulse la ciencia y la tecnología; una educación que fomente el amor por el medio ambiente y erradique de nuestra mente las escenas criminales y sangrientas a las que nos hemos tenido que acostumbrar en los últimos años. Esa es la educación humanista a la que debemos de aspirar como nación.

¿Estaremos listos? ¿Seremos capaces de romper con las cadenas que nos atan a lo peor de nuestro pasado?

Cuando pensamos en la educación humanista de inmediato hablamos de recobrar ese pasado olvidado, que se nutre de las culturas grecorromanas como de las precolombinas; que busca unidad en el arte novohispano y el encuentro de mundos. Una educación que dialoga con ese pasado, y no excluye nada. Que da un paso más allá de las humanidades e incorpora a la ciencia y a la tecnología, la cual tendrá que estar en comunión con principios éticos que defiendan los ecosistemas y la dignidad humana.

Ser humanistas es recobrar el sentido de otredad, es romper con el espacio del yo y sumarlo al de los otros, que somos nosotros. Educar debe de ser la tarea que permita cohabitar a quienes desde las diferencias comparten una misma historia y territorio.

Una educación humanista es la que educa para la pluralidad y la tolerancia; aquella que surge en la defensa de los valores democráticos y se opone a los totalitarismos; nace desde el hogar con valores, principios y tradiciones; y se nutre en la escuela con el libro en la mano, ¿qué tipo de libros? Nuestros clásicos, aquellos que han sobrevivido al paso, arrasador, del humano.

La EDUCACIÓN es el verdadero proyecto de una nación. Por qué…

Sin educación no hay desarrollo.

Sin educación no hay justicia.

Sin educación no hay libertades.

Sin educación no existe un Estado de derecho.

Y lo más triste, sin educación no hay futuro.

¿Cómo lograr todo esto? LEYENDO. No hay otro camino.

¿Cómo hacerle para que un país que no lee obtenga ese gusto? Desde el hogar, el libro debe ser el habitante de las casas, ya que en casa se adquiere la primera educación. Por ello junto a la televisión debe estar el libro, tiene que formar parte de la cultura de la niñez para que cuando vayan a la escuela tengan cultivado el hábito.

Entendemos que no hay futuro sin educación. Que no hay educación sin cultura. Y que no hay futuro, ni educación, ni cultura sin lectura.

Hasta aquí Monstruos y Máscaras…

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